Cristina Peris.-Este es el primero de una serie de artículos con los que voy a contribuir a esta revista regularmente. En su mayoría tratarán de animales, aunque no descarto tratar en ellos cualquier otro tema que me llame la atención.
Gitano es un perrillo, cruce de mil razas, al que un día se le apareció la Virgen en forma del Seprona. Fue encontrado en un poblado gitano (de ahí su nombre) durante una redada. Tenía la pata trasera destrozada a dentelladas: lo habían estado utilizando como sparring, es decir, para entrenar perros de pelea. También tenía una infección en el ojo derecho.
Gitano fue confiscado y conducido a la Sociedad Protectora de Animales de Valencia, la cual, al estar saturadísima, lo recondujo a una de sus casas de acogida: la casa de Daphne, en la Fuente de San Luis, de la que hablaré en estos artículos en más de una ocasión ya que la Protectora de Valencia tendrá defensores y detractores, pero mientras cuente con ángeles como los de esta casa de acogida, para mí, merecerán todos los respetos.
La pata de Gitano fue irrecuperable y hubo que amputársela pero, a cambio, Gitano encontró una nueva vida. Mientras era mimado y curado en esta casa, se reveló como un perrito cariñoso, de los que, a la más mínima carantoña, ofrecen la barriguita, además de muy bien educado (quién sabe de dónde procedía el pobre).
Hoy Gitano está felizmente adoptado, y se nos queda en el barrio, así que le veremos por nuestras calles con su cara tan simpática y su patita coja. Lidia, la de la Pizarra, lo ha acogido, y ella dice que le ha alegrado la vida.
Pero la vida sigue, y a casa de Daphne han llegado otros animalitos que buscan hogar: tenemos a Carey, que es una gata jovencita, aún no ha cumplido el año de edad. Como pueden ver por la foto, es guapísima, y es de adopción urgente ya que no se adapta y está enfermando: literalmente, se está muriendo de pena de no tener mamá.
También tenemos a Chawen que, posiblemente tras un golpe, quedó con el cuello ligeramente torcido, lo que no le impide desarrollar su vida de forma completamente normal. Es una pena que haya pasado ya dos años en el centro, con lo cariñoso y sociable que es.
La preciosa panterita de la siguiente foto se llama Chata y procede de una recolocación de una colonia gatuna. Es una gata muy mimosa y cariñosa.
Por último tenemos a Borbona, que procede del desahucio de la casa de un hombre que tenía 28 gatos. Le falta un ojito, como ven, pero parece que es de nacimiento y esto no le
impide llevar una vida normal.
Lo que tienen estos gatos en común es que son portadores del Sindrome de Inmunodeficiencia Felina, por lo que pueden convivir con otros gatos portadores pero no con gatos sanos porque, en determinados casos se pueden contagiar. Esta enfermedad merece un artículo aparte, y probablemente lo haga, baste por ahora saber que no se contagia a humanos (como casi ninguna enfermedad del gato) ni a otros animales, sólo a gatos sanos (e incluso a éstos es difícil que se contagie), y que sus portadores pueden hacer vida normal durante años.
Si alguno de ustedes quiere ofrecerle una nueva oportunidad a uno de estos gatitos, tiene que contactar con el 686 13 41 66 begin_of_the_skype_highlighting 686 13 41 66 end_of_the_skype_highlighting, indicando el nombre del gato, y allí les atenderán: ya saben, quien no tenga gato…
También urge conseguir casas de acogida como la de Daphne, sobre todo para gatos en situación de post-operatorio pero también para los animales que llegan hasta que son adoptados, ya que la labor que desempeñan es muy importante: de seguimiento directo de cada animalito. Quien quiera realizar este papel, de ángel de la guarda de los animales que van entrando a la Protectora, ha de contactar con el mismo teléfono, es decir, con el 686 13 41 66

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